Planificar no se trata solo de “no quedar embarazada”, es mucho más profundo, la verdad, es pensar en ti, en tus tiempos, en tus planes, en cómo te sientes con tu cuerpo y con tu sexualidad, es tomar decisiones informadas sobre cuándo, cómo y con quién deseas vivir tu sexualidad, es decidir desde la información, no desde el miedo.
Muchas veces estamos rodeadas de mitos absurdos como que las pastillas “engordan”, que el implante “daña el cuerpo”, que el condón “quita la sensibilidad”, pero detrás de esos comentarios hay mucha desinformación y también muchos silencios, pues debemos entender que cada cuerpo es distinto, y lo que a una persona le funciona, a otra puede no adaptarse igual, por eso, la planificación no es una receta universal, es un proceso personal, acompañado y respetuoso.
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La Organización Panamericana de la Salud (OPS) recuerda que “La planificación familiar es un derecho que permite a las personas decidir de manera libre y responsable el número de hijos, el intervalo entre los nacimientos y el momento de tenerlos”. Además, señala que en América Latina más de 23 millones de mujeres tienen una necesidad insatisfecha de métodos anticonceptivos modernos, lo que demuestra que aún existen barreras de acceso, desinformación y prejuicios que debemos derribar. (Fuente: OPS/OMS, “Salud sexual y reproductiva en las Américas”, 2023)
Por eso, planificar también es escucharte, es darte permiso de elegir lo que se alinea con tu bienestar, tu cuerpo y tus proyectos de vida. No hay métodos “mejores” o “peores”, solo hay métodos adecuados para cada etapa, necesidad y deseo. Recuerda que tomar el control sobre tu salud sexual no es egoísmo, es madurez, libertad y amor propio y hablar de planificación no debería dar pena, sino orgullo.
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Si tienes dudas o quieres orientación sobre planificación, en Estrella Rosa puedes hablar con profesionales que te guían paso a paso, con respeto, empatía y confidencialidad, porque decidir sobre tu cuerpo también es una forma de cuidarte.
